La disolución de una sociedad implica que la empresa deja de realizar una actividad lucrativa y comienza la actividad de liquidación de su patrimonio.

La disolución se produce, de forma automática (sin necesidad de acuerdo en la Junta General), cuando el capital social del negocio se reduce por debajo del mínimo obligatorio (3.005,06 €) o cuando se dan algunas de las causas fijadas para tal término en los Estatutos de la empresa, y no se realiza una prórroga.

Sin embargo la disolución también puede ser el resultado de la voluntad de los socios siempre que se acuerde en Junta General.

Sefil Consultores le asesora en el proceso de disolución de sociedad mercantil o civil.